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miércoles, 9 de junio de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 13


Y que pasaría si hoy la poesía no fuera de un poeta, y si fuera de un calvo oscuro y jeta, ¿eh? Pues vamos a probar...

LECCIÓN 13 - EL MENDA LERENDA
Aquí os dejo, amigos míos, con mi primera poesía..., a ver si os gusta, ya me diréis si mola y os escribo alguna más.


EL COCOROTO ESCRIBE SU PRIMERA POESÍA Y LA MISMA, LEJOS DE SER ESCORIA INMUNDA, RESULTA SER COSA FINA, FINA.
Por el Cocoroto mismo...

Esta que aquí escribo
es mi primera poesía:

no es coña,
mi verbo es sincero
y te viene a limpiar el cuerpo
de tanta cursi tontería,
voy a hacerte olvidar
a príncipes insulsos
y degradadas princesas,
esto es real,
tan real como el primer beso
que asusta y gusta a la vez.

A ver,
la panoplia es infinita:
que si tu lengua
está impregnada de miel,
que si tus pechos
son leche,
o son la leche,
qué más da,
que si tu vientre es
cardamomo,
canela en rama
y hasta aliento de paloma,
pero de paloma enamorada,
que si tus cabellos
son el mar,
que si tu cintura
una ola infinitamente
preciosa
que recorro dulcemente
por delante y por detrás,

puagh…,
vaya patraña,
tu lengua,
para qué nos vamos a engañar,
me sabe hoy a grasa
de ballena borracha,
tu sobaco huele
como huele el tabaco
y las uñas de tus quesacos
son patrimonio ya
de la mismísima humanidad
de tanto tiempo como llevan
creciendo meses y meses
en los dedos de tus pieses.

Señor, señor,
que si eres bella flor,
que si en tu mirada
toda belleza es conjurada,
que si con la seda
de tus besos
has reescrito mi pasado,
que si tus labios
han creado mi presente
ahora, así, de repente
y, esto parece no tener fin,
el contorno de tu sexo
habrá de dar vida
a todo bicho viviente
que nos venga en el futuro
para hincarnos el diente.

Mamma mia,
cuánta romática
tontería,
escriba lo que escriba
todo viene a ser lo mismo
y lo mismo, lo de siempre.

Pero bueno,
la cosa está así,
no te engaño,
yo,
ya lo sabes,
te quiero como un loco,
como un loco cocoroto,
calvo oblongo en su domingo
eterno de piscina y piruleta,
pelado intruso y jaranero,
canalla cegato y consumado
artista en el arte del querer,
así que, que lo sepas y no lo olvides,
te quiero porque te quiero,
y con eso me sobra y me basta,
y si no sé escribirte un poema
bueno, bonito y barato,
pues eso, que desisto
y te escribo un poema sincero,
de los de verdad,
de los que vienen a decirte,
sin metáforas de cielos
ni lunas de plata infinita,
cuánto, pero cuánto, cuánto,
cuantísimo te quiero
y cuantísimo me gustas,

cada día un poco más.

miércoles, 2 de junio de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 12




Hoy le he pedido su día al dingarandín este del güinterborbotón ese, y es que no podía dejar pasar una semana más sin poneros algún poema de mi autor favorito: Jorge Luis Borges. Ayer estuve hasta las tantas tomándome un algo con el calvo espúrio y cronofrisón de Luna de Agosto, sí, ese ser de cartón-piedra que responde al nombre de Francisco y cuyo craso cocorote parece balón de baloncesto. Pues eso, que nos vimos en un sueño, y ya que andábamos así, a media luz, nos dio por confesarnos poetas y poemas favoritos. Tú no veas qué desvarío, qué desfase, qué estripote, pa miccionar por los endrinos y más que echar gota, echar cominos, la verdad. Y casualidad de casualidades, los dos vinimos a reparar en que nos gustaban casi casi los mismos…, cómo puede ser esto es un misterio para mí. Somos seres totalmente contrapuestos y no nos parecemos ni en la forma del bigote prusiano que no tenemos pero deseamos.

LECCIÓN 12 – JORGE LUIS BORGES

Pues eso, que me di cuenta de que era el momento pero ya mismito de compartir con vosotros algunos de los poemas de Borges. Hablar del escritor argentino me parece baladí, cualquier página en Internet sobre él os dirá todo lo que necesitéis saber…, y con todo, Borges es, como dice el mismo Francisco en su poema Borges I,

La noche primera.
el cielo estrellado,
el aroma del ámbar,
el amor confundido y consumado,
el vórtice infinito de la misma muerte,
las mil formas de la Diosa Blanca,
el último aliento del Cristo,
el silencio estruendoso de las olas en el mar,
la sonrisa del Buda,
los besos perdidos,
los labios besados,
el escudo bruñido de Sigfrido,
la espada forjada en blanco fuego,
el idioma anglosajón y su canción:
el Beowulf, asesino de dragones
que regresará de entre los muertos,
la patria de Odiseo que no es patria,
la melancolía del arrabal,
el tango de lo que ya no existe,
el signo que cifra el fuego,
arena cubriendo el vientre de la tierra,
el hombre ciego que ve con sus manos,
la mujer que lleva en su cuerpo de estrella
la promesa de la mañana en primavera,
el ataúd que contiene la forma
en su vulgar forma de madera,
la substancia transmutada del vuelo del pájaro
y que se manifiesta nuevamente en cada gesto
de amor, amistad y prestancia,
la cruz, la roja luna y la forma de las runas,
el gato que bosteza al lado de la cama,
el escorpión en la mano del monje,
Medusa con ojos de piedra que convierten
a todo el que la mira a la verdadera vida.

Borges me ha dado todo eso,
y me estoy quedando corto,
pues todo me parece poco
para quien ha cifrado con sus versos
el misterio mismo del universo.
(Francisco José Francisco Carrera, “Borges I”)

De Borges, lo más importante que puedo decir es que es todo él maravilloso. Sus cuentos, su verso, sus ensayos…, no tiene límites, es una parte del Todo que a la vez se configura en Todo infinito e inconcluso. Y claro, he decidido elegir unos cuantos poemillas suyos, empezaré por este:

EL INGENUO

Cada aurora (nos dicen) maquina maravillas
Capaces de torcer la más terca fortuna;
Hay pisadas humanas que han medido la luna
Y el insomnio devasta los años y las millas.
En el azul acechan públicas pesadillas
Que entenebran el día. No hay en el orbe una
Cosa que no sea otra, o contraria, o ninguna.
A mí sólo me inquietan las sorpresas sencillas.
Me asombra que una llave pueda abrir una puerta,
Me asombra que mi mano sea una cosa cierta,
Me asombra que del griego la eleática saeta
Instantánea no alcance la inalcanzable meta,
Me asombra que la espada cruel pueda ser hermosa,
Y que la rosa tenga el olor de la rosa.

Poema maravilloso que parece indicar un despertar a la Realidad de lo que Es, a los sutiles movimientos del universo que nada tienen que ver con lo espectacular. Intimista y precioso, como el amor. Es el beso nocturno que robamos a la alborada. El rostro de Dios en cada rostro…, ay, es una auténtica pasada.


A mí siempre me han interesado profundamente las “mitologías del Norte”, debo haber sido vikingo en otra vida, o probablemente general sajón en Northumbria, Mercia o Wessex, aún recuerdo en sueños el tacto del acero antes de mi primera batalla, siento correr por mi garganta un licor amargo y cálido a la vez y el frío de la lluvia y la nieve cuando era niño y mis padres me enseñaban el áspero idioma del Beowulf y la batallas de Maldon y Brunanburh. Sé que este recuerdo de vida anterior no es mío del todo, creo que es de Francisco, pero el muy parapelao me lo ha insertao tan adentro del cocoroto que no me lo puedo quitar. Es un jubileo todo esto, una sistina infecta de alumbramiento e impiedad.

A por otro poema sobre las tierras del Norte…

EN ISLANDIA EL ALBA

Ésta es el alba.
Es anterior a sus mitologías y al Cristo Blanco.
Engendrará los lobos y la serpiente
que también es el mar.
El tiempo no la roza.
Engendró los lobos y la serpiente
que también es el mar.
Ya vio partir la nave que labrarán
Con uñas de los muertos.
Es el cristal de sombra en que se mira
Dios, que no tiene cara.
Es más pesada que sus mares
y más alta que el cielo.
Es un gran muro suspendido.
Es el alba en Islandia.

Sin comentarios.

Y luego Borges tiene esas joyas de luz a modo de poesía japonesa que te llenan el corazón de infinita felicidad…

Alto en la cumbre
todo el jardín es luna,
luna de oro.
Más precioso es el roce
de tu boca en la sombra.

O…

Triste la lluvia
que sobre el mármol cae,
triste ser tierra.
Triste no ser los días
del hombre, el sueño, el alba.

Y qué os parece este poema sobre el libro oracular chino I Ching (o I King, el libro de las mutaciones, un texto espiritual básico y bésico):

PARA UNA VERSIÓN DEL I KING

El porvenir es tan irrevocable
Como el rígido ayer. No hay una cosa
Que no sea una letra silenciosa
De la eterna escritura indescifrable
Cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
De su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
Es la senda futura y recorrida.
Nada nos dice adiós. Nada nos deja.
No te rindas. La ergástula es oscura,
La firme trama es de incesante hierro,
Pero en algún recodo de tu encierro
Puede haber un descuido, una hendidura,
El camino es fatal como la flecha
Pero en las grietas está Dios, que acecha.


Proverbiales palabras, ciertamente. Por cierto, una ergástula (o ergástulo) es un “lugar en el que vivían hacinados los trabajadores esclavos o en que se encerraba a los esclavos sujetos a condena” (DRAE).

Pero bueno, que ya tenéis bastante “food for thought” para esta semana, os voy a ir dejando con mi poema favorito, unas líneas que todavía me hacen estremecer después de 1327,3 lecturas y es que este poema siempre pone en perspectiva mis prioridades en la vida. Es diáfano, creo, y no necesita la menor glosa. Que os guste:


EL REMORDIMIENTO

He cometido el peor de los pecados
Que un hombre puede cometer. No he sido
Feliz. Que los glaciares del olvido
Me arrastre y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
Arriesgado y hermoso de la vida,
Para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
No fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
Del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

Hoy, hijos míos, os llevaré en mi coronilla desde alta mar hasta la más baja orilla, así, tos juntitos y apretaditos, como cachorritos en manada, plácidamente, sin prisa alguna, picando pepinillos y aceitunas, disfrutando de las vistas, saboreando un atardecer de merengue y de nata y de crema con canela, ay, si es que os quiero como la pera al pero, o la juliana al julieno, ay, cositas mías de mi corazón, venga ya, todos a bordo, que tiempo habrá para charlar…

miércoles, 26 de mayo de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 11



La calva de mi calva es una cosa tremenda.
A veces es refrescante como una buena caña,
a veces silenciosa, a veces inquietante,
a veces, incluso, un pedazo de elefante.

A veces huele a culo,
a veces huele a plantas,
a veces a cerudo
y a veces no huele a nada.

Y hay días sin horas,
ni minutos, ni segundos,
días de pura poesía,
como hoy,
días en que todo es verso,
todo,
así que os dejo con lo de siempre,
un poema,
mejor dos,
de un tal Hugh Prather,
y de su libro
“Palabras a mí mismo”,
flipante obra,
búscala,
no dejes de buscarla,
te gustará,
o no,
qué más da.

LECCIÓN 11 – HUGH PRATHER

Primer poema:

¿Por qué esta necesidad de analizar,
clasificar y etiquetar
cada nueva relación?

Para mí, el tratar de clasificar algo
tan complejo como un ser humano
sólo revela mi propia superficialidad.

Un juicio sobre alguien es una abstracción
que agrega cualidades inexistentes
y que despoja al otro de su singularidad.
Al clasificar a alguien lo convierto
en una cosa.
Mi único modo de tomar
contacto con alguien
es vivenciándolo, sin elucubrar sobre él.



Segundo poema:

Si alguien me critica, no me empequeñece.
Más que una crítica a mí es un despliegue
de su pensamiento crítico.
Está revelando sus pensamientos y emociones,
no mi ser.

Hace un tiempo, cuando defendía mis méritos,
buscaba desesperadamente la aprobación de la gente
pensando que su aceptación probaba algo sobre mí
pero, en realidad, sólo probaba algo sobre ellos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 10




A ver, a ver. Hoy me llueve hasta en los calcetines. Aquí estoy, a calzón volao, enfrente de todos, con los pelos de mi calva haciendo de crasa bandera ante los ojos del mundo. Y bien, diréis con razón, “tu eres calvo y, además, que lo sepas, eres también pelón”. ¿Moi, pelón, moi?, ¿que es lo que mabéis llamao…, calvo, pelón? Pues toma ramalimbombán poético en to los belfos, tracatrá, ¡hala, pechuga y cuarto y mitad!

Pero no, cariñosines vosotros, que el calvo peleón es obtusa bola de amor peludo a la vez que pelón, venid, pues, a los brazos de mis brazos, a los dedos de mis dedos, a los pelos de mi calva. Venid todos ya y corretead como jóvenes gacelas enamoradas por la mía nuca, por la mía frente, POR MI MISMA CALVA.

Ay, qué día más lleno de bístrocos ablunizantes, de pocosomotos indedentro del mimismo, ¿que no? Traedme a los necesitados de poesía, pues de ella tengo mis despensas llenas. Venid y coged lo que necesitéis, que todos los versos del mundo os pertenecen…

LECCIÓN 10 – KARMELO IRIBARREN
(Degustación de varios poemas con salsa de Realidad)


Hoy un donostiarra que tiene un verbo prodigioso, Karmelo Iribarren, que ando releyendo su libro “La ciudad” (Editorial Renacimiento). Ya veréis, ya veréis…; como otras veces, es mejor que no os cuente mucho de lo que viene ni me dé por interpretar, que pa lo que sirve realmente, pues eso, que me ahorro la saliva para escupir a los “melejunjes atroces que se nos comen los arroces”; sí, sí, todos estamos pensando en los mismos. Pues eso, al queso…, que vienen los ratones con sus tremendos nacasones (¿os acordáis de “Humor Amarillo”?)


Primer poema – Entrante delirante


LA FELICIDAD

Te sientas en una terraza
a tomar algo.
A pocos metros de ti,
niños y niñas patinan, saltan
a la comba, se pelean.
Enciendes un cigarro,
fumas plácida-
mente. Al fin llega
la cerveza: en su punto,
espumeante, fresca.

Cierras los ojos
y “esto es la felicidad”,
te dices.

Luego los abres
y ves a ese pobre viejo
hurgando en las papeleras.
(Karmelo Iribarren)


Toma yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!! Ahí es nada. O acaso ahí es todo. La pucha!!! Qué pasote de poemato. Buenusísimo, boca se me hace el agua y lo pieses fuego líquido. Venga ya el primer plato.

Segundo poema – Un primero de aquí te espero.

LAS MUJERES

No sé qué tienen
-además
de lo que tienen-, pero
sin duda
es mágico.
Capaces
con un mínimo
gesto
de hacerte desear
no haber nacido nunca
en un instante
y que al siguiente
te arrojes a sus pies, pasan
siempre de largo.
Sus miradas
desarman.
Sus caricias
te pueden reducir
a un pobre
imbécil. Son
como el alumbrado
de la vida.
Las mujeres. Lo máximo.
(Karmelo Iribarren)


Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiico. Leches, esto mejora y mejora. Ahora algo con mucha sustancia que mi tripota hoy es tripota de poeta hambriento.

Tercer poema – Lo que no mata engorda pero ¿lo que no engorda mata?

SI NO FUESE POR ESTOS MOMENTOS, ¿EH?

Un heavy borracho,
con la chuscarra
del canuto
apagada
en los labios,
balbuceándome
que si le dejo poner
un cartel en la puerta,
que son un grupo guapo,
Los Nervios,
y que tocan el viernes 23
alas 11´45
y que no falte.

Y yo diciéndole
que de qué mes,
porque hoy es sábado 24
y a mí
antes de las 7
no me vacila
ni mi padre.
(Karmelo Iribarren)


Veeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeenga más para el cuerpo humano y gentil que se me exgruta por minumentos. Trácamela ya mismo. Moluna!!!

Venga paracá el postre!!!!!!!!!!!!!

ESO ERA AMOR

Te veía
llegar,
cruzar la puerta,
darme un besazo en el morro,
mirarme a los ojos
de esa manera única,
como sólo tú miras
a los ojos: rompiendo
el calendario.

Te veía
hacer esas cosas sencillas
que tú haces
para que el mundo
entre en razón;

y no sabía
a quién
darle las gracias.
(Karmelo Iribarren)


Dulce hemos acabado, dulces hemos de irnos.
Un besuco de estuco y un abrazo de lazo, hasta dentro de quince días os llevaré en mi regazo.

miércoles, 28 de abril de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 9


¿Y por qué me dio a mí por leer poesía? Creo que fue por pura casualidad. Yo diría que en estando en el baño haciendo de vientre (corazón) me vi sin papel (que unos llaman higiénico y yo le digo “palculo”) pero con libro de poemas cerca, así que antes de servirme de lo impreso pa limpiarme to lo grueso me puse a leer pa no malgastar las palabras tan bien entintadas. Y así, aliviado intestino con mucho tino, me gustó lo que leía y desde entonces tomé dos decisiones: 1) tener siempre un rollo de papel “palculo” de repuesto cerca del inodoro (que en spanglish se dice “lo que huele to pa dentro") y 2) seguir leyendo poesía.

LECCIÓN 9 - DOKUSHO VILLALBA
("Son las 12 y yo con estos pelos")

Ay…, qué recuerdos, qué cosas os vengo a contar de mis movimientos estomacales, de mis pasados fecales,¿no? Siendo vosotros chicos finos, chicas pulidas en la sutileza del amor cortes y estomagante, ay, siendo tan lo más de lo más, seguro que os parezco un zurullo calvo y peleón, agghhhh, pues sí, es lo que soy. Una verruga que se enquista en la parte más rastrera del bajo vientre, soy el azote del buen gusto, el cuesco maledicente que se os cuela por el culete cuando bajáis en ascensor con el vecino del quinto (sí, ese tan fino y pudiente).
AgggggggggggghhhHHHHHHHHGGKSDHFASJHFKASDJÑFHASDKJASDFJÇ
Nada me puede parar. Nada ya me detiene..., pero a lo que iba..., que se nos hace tarde.
Lo mejor de la poesía es leerla porque sí, sin más, pues, como todas las cosas que merecen la pena en la vida, no va más allá de lo que ES. Ahí es nada. Lo que ES. Como diría el Mota, lo que Es, es, porque ser pa na es tontería (sí, ya sé que es cita apócrifa, pero parece real y todo).
Así, hoy comparto con vosotros un aliento fresco de vida tal como ES. Ni siquiera intentaré comentar lo que sigue, sólo lo disfrutaré con vosotros y en vosotros. Ni os voy a contar nada sobre el autor, si queréis saber más, os lo buscáis vosotros…, sí que os adelanto que es un maestro Zen nacido en Utrera, Sevilla. Lo flipas. Su página web es la siguiente http://www.dokusho.eu/, por si tenéis un rato y ya os adelanto que el tipo este mola mogollón.

Os dejo con un peazo de poema suyo que quita el hipo…


"Son las doce y yo con estos pelos!"

Están a punto de dar las doce de mediodía
y aún no he hecho nada útil.

Me he dejado dormir
hasta que el sol de la mañana llamó
directamente a mis párpados
tras asomarse sobre la colina
e iluminar con su resplandor
las motas de polvo que flotan en mi cuarto.

Desde la ventana he contemplado el bosque radiante
y he visto que el mundo no me necesitaba hoy para salvarse.
Así que he remoloneado un rato
siguiendo el arte de no hacer nada.

Son ya las doce de mediodía
y sigo sin hacer nada.

Ni siquiera he fregado los platos de la cena.
No he hecho la cama,
ni he firmado aún ningún manifiesto anti algo.
No he mirado mis valores en Bolsa,
ni he preparado discurso alguno,
no me he cepillado los dientes
y permanezco todavía macerado
en el olor animal de mi sudor nocturno.

Estoy sin afeitar,
con un calcetín de cada color,
y ni siquiera he entrado en facebook.

No he pensado en la crisis económica,
ni en el calentamiento global,
ni me he enfurecido aún contra la última canallada del imperio.

Hoy no tengo cuerpo para salvar el mundo.

No necesito manufacturar ni comprar ningún objeto.
No siento avidez de entretenerme con el último espectáculo.
Ni siquiera tengo ganas de leer el periódico,
ni espero que suene el teléfono abriendo
insospechadas posibilidades para el día.

Nada existe ahora más allá del murmullo del viento
en las copas de los pinos.
Nada, más allá del aroma del café mañanero
despertando mis glándulas olfativas.
Más allá del bostezo de Nimú, mi gato compañero,
no hay nada.

Absorto en el instante,
la dicha brota del no hacer,
no pensar,
no ser
siendo todo cuanto contemplo
en la inmediatez espacio
en el que me disuelvo.

Tal vez mañana no tenga más remedio que hacer algo,
pero hoy,
ahora,
pasadas ya las doce,
sigo embelesado
en un espacio sin tiempo.

Es domingo.

La realidad se basta y se sustenta a sí misma
sin mi esfuerzo,
así que
simplemente
descanso en la paz de los muertos
con los ojos bien vivos
y el corazón plenamente abierto.

(Dokushô Villalba)

miércoles, 14 de abril de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 8

Nuestro amigo Winterbottom, como sabéis, anda metido el palomo en su singular viaje en busca de la realidad..., yo, después de estas vacaciones he comprobado que la realidad no va más allá ni más acá de mi calva y eso me pone las cosas en perspectiva. A saber, para un calvo, la realidad es calva. Así, sin más.


LECCIÓN 8 - HOY LEEMOS A FELIPE BENÍTEZ REYES
("Estampa Matinal)


Y bueno, el poema que os presento hoy es una clara muestra de lo que es, al fin y al cabo, la realidad. Felipe Benítez Reyes es un escritor gaditano que nació en 1960, ha desarrollado una prolífica obra literaria pero su obra poética ha sido excepcional, en su libro del año 2000 Escaparate de venenos (pedazo título, oye) está la siguiente joya:

"Estampa matinal"

El mendigo que cruza, con orgullo de príncipe,
ese paso de cebra de la gran avenida
con su abrigo dramático y sus bolsas repletas
de inservible quincalla y un menaje caótico,
sintiéndose el señor de la ciudad
cuando frenan los coches, reverentes,
ante Su Majestad Lunática.

Alguien compra el periódico local
para sentirse atónito ante el mundo
y busca información sobre su caos
de guerras y de fraudes,
y se encuentra el anuncio
del último modelo de un coche de alma alquímica
o la oferta tantálica de un viaje a la magia
de Tailandia o Marruecos.

Una anciana, tras mucho razonar,
convence a su perrillo valiente de que no
le ladre a los mendigos ni a ese hombre
que lee en el periódico
la noticia de un nuevo asesinato
freudiano, pasional y tragicómico,
con su lírico espanto de azar y alevosía.

Alguien sale a la calle
-a esa hora, algo tardía ya, de la mañana
en que las putas vampirescas
suelen tomar el desayuno
en pequeñas cafeterías envueltas en la bruma
de la mantequilla caliente-
y observa con un cierto fatalismo
el atasco formado ante el cadáver
de un perro atropellado
por un coche amarillo - y una anciana que oscila
entre el grito y el llanto.

¿Y qué es la realidad?

¿Y qué es
la realidad?
(Felipe Benítez Reyes)

La realidad..., ah, la verdadera y única realidad. Anda, colega, que nos pregunta tú ná.

Pues eso, coleguis, que nos vemos allí, en la realidad.

miércoles, 24 de marzo de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 7

Hay días en que este
Cocoroto
calvo y loco y craso y colorido
no entiende de
palabras
y quisiera que,
entre ladrido y ladrido,
supiera hablar
con su silencio

para todos los oídos.

Hoy es uno de esos
días.

¿Y entonces
-preguntáis compugidos-
no habrá poesía?

Tranquilos, hijos míos, poemas habrá siempre. Como os había prometido.
¿Qué tal uno cortito? Sin explicación, que no hace falta, sólo el poema, su silencio que habla, sólo el susurro de lo intuido resonando en nuestra presencia que celebra toda ausencia...
¿El mundo
siempre fue así
o ahora
se ha vuelto
sólo por mí tan triste?
(Anónimo, Antología Kokinshu)
¿Os ha sabido a poco? Pues tengo otro.
Mi arma siempre tiene un último poema en la recámara y abro fuego...
Ha de volver
este tiempo, lo sé.
mas para mí,
que no he de volver,
es único este día.
(Ki no Tsurayuki)
Y a la espera del próximo fogonazo, queridos míos, el cocoroto versoherido os dice "hasta pronto" y un sentido "me las piro".





martes, 9 de marzo de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 6




Hoy es un día de cielo, arena y cuchillos afilados. De penumbra hiriente. De salvajismo inveterado. De castaña en to los dientes. De limpiar los baúles del alma, de formatearnos el cerebro y olvidar los malos rollos. Hoy es un día real, ahí es nada. Hoy, colegas de los versos, es de verdad. Mirad detrás de vosotros, ¿qué veis? La pura realidad. Ahora delante, ¿y? Lo mismo. Toma ya. Hemos descubierto de qué va el juego de la vida, de ahora en adelante, lo mismo pero más...


LECCIÓN 6 - HOY LEEMOS A GLORIA FUERTES


¿Qué sabéis de Gloria Fuertes? Me imagino que la imagen que perdura en la mayoría de vosotros es la de aquella mujer de voz peculiar, versos fáciles para niños y fácil de parodiar. Pero Gloria, ay Gloria de mi vida, Gloria era una voz que provenía del centro mismo del universo. Era una mujer que en sus labios había destilado la esencia misma del fuego, el sabor infinito del mar y la profundidad agridulce del corazón enamorado no correspondido. Gloria nació en Lavapiés en 1917 y rápidamente dejó claro que ella no era ni hombre, ni mujer, ella era lo que era:
la luz del otoño al atardecer, la nieve de diciembre en el rostro del muerto, el rayo de sol que en verano nos hace querer ser pieles rojas, la brisa primaveral que nos roba la razón con la alegría de ser todo corazón. Ay, Gloria infinita. Ay, Gloria de Dios. Ay.

Pues que sepáis que Gloria fue sobre todo y "por la gloria de sus versos", poeta. Y qué poeta. Sideral, estrellina, fascininta, opipulenta..., o más... Ay, Gloria mía. Ay. Gloria de todos y ninguno.

De ella son esos versos tan maravillosos que dicen:

Una tarde al llegar a casa
me encontré la sorpresa de quererte,
fue una bomba en mis manos.
(¡Qué barullo en la herida!...)


Qué pasada, qué bonito, qué lleno de vida y de muerte. Eso, leches, eso mismo es el "darnos cuenta de que estamos enamorados", ¿verdad? Vemos a alguien un día, otro, otro más..., y una tarde, justo al llegar a casa y dejar nuestros bártulos en la habitación, ZAS, todo se nos viene al pecho, todo y mucho más, ay, Gloria de cielo y Gloria de tierra, nos damos cuentas de que estamos enamorados y eso es una bomba que no tenemos ni pajolera idea de cómo manejar. Para eso no sirven ni padres, ni escuela, ni amigos, no se puede enseñar..., el amor hay que vivirlo y cada vez que ocurre es distinto y no sirve de nada lo que ya sabíamos... Osplis, qué maravilla es eso del amor. Cómo me gusta, con sus alegrías, tristezas, locuras, silencios. Ay, Gloria de vida, ay, Gloria de muerte, ay, Gloria estupenda.

Gloria también nos dijo en un minipoema que


HAY TRES CLASES DE PERSONAS

Hay tres clases de personas:
Las que sudan
las que tosen
y las que son felices.


Y yastá, qué más puedo decir ante esto...

Pero el poema que he elegido para hoy es el que sigue...

UNA DE LA MADRUGADA EN MADRID



...Y no hay dónde llamar - como en América - ,
que llamas y te atiende un sacerdote
- doctor en psiquiatría -;
...y no hay dónde llamar - que no hay tu tía - ;
...que se inunda la casa,
a chorros mueres...



...Por la mañana azul ya es otra cosa,
te afeitas o te pegas maquillaje,
te pones el vestido o tú el traje,
coges el autobús y eres un muerto.

Ay, Gloria. Cronista de la vida y de su esencia. Tú, que lo ves todo, ¿me dirás qué corazón ponerme hoy que me duelen hasta las pestañas? ¿Me ayudarás esta tarde en la que no sé cómo mirar el mundo sin echarme a llorar? Y sí, claro que me echarás una mano, cómo no..., con tus poemas, con tu recuerdo. Tú, maravilla y Gloria bendita, has sabido beber de cada charco, sacar las espinas más bellas de las rosas atroces del amor que lacera y cura y embriaga y no espera. Ay, Gloria mía. Ay, Gloria de mi corazón.
Y hoy, para acabar, tengo que hacerlo con un poema de ese ser que absorbe quédamente la insolente esencia del horizonte, Francisco José Francisco Carrera, ominoso e inefable a la vez, porque él mismo ha reconocido la grandeza de esta Gloria. Con él, y que no sirva de costumbre, acabo hoy mi entrada:

APOLOGÍA DE GLORIA
Por Francisco José Francisco Carrera

Aconsejaba beber hilo
(y era sabia en la materia),
hacerlo con cierto sigilo
para no llenarse las arterias.

Era gloria fuerte y bendita,
era vaca enmaromada,
una princesa oscura y maldita,
una bruja enamorada.

De aquello que dejó dicho
a mí todo me gusta mucho,
quizá porque era un poco bicho
o porque yo soy mucho chucho
.

Hay días en que quisiera ser ella,
ser así, fresca y malhablada,
no ser esta niña sosa y bella,
ser pelirroja y calva, DESCARADA.

Ay, hija mía, cosita linda,
cómo puedo hacerte el amor,
si tú eres un simple guinda
y yo, una triste coliflor.

Estos versos no son míos,
ni tampoco son de otro,
son el mar, el lago, el río,
son las líneas de mi rostro
.

Estoy ahíto de hilo puro,
estoy cansado de ser la morsa,
más allá del alto muro
sólo me quedan sus esposas.


Tun turuntún atito,
este ritmo me se incrusta
como zumbido de mosquito
pero, vaya, no me asusta.

Y bien, que me va entrando gusa,
te doy las gracias amada Gloria
por haber sido mi musa
con tu cuerpo lozano de noria.

Repito pues que ella aconsejaba
ponerse de hilo hasta las patas,
yo lo he hecho, de pura baba,
y lo sigo haciendo hasta las tantas.

Y yo, ducho en cosas vanas,
os aconsejo ser morados
y a sabiendas besar ranas
haciendo de reyes, cardos

y de cardos, empanadas.

viernes, 19 de febrero de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 5



Hoy me he levantado con ganas de dar a la gente un beso en to los morros, así, sin previo aviso, beso en to los morros y yastá. Cogerlos desprevenidos, pensando en la compra, el trabajo, los hijos; pensando en llevar el coche al taller, en cambiar las cortinas, en el examen de Juan; pensando en sus padres, la fiesta del sábado, en ir a misa el domingo; pensando en qué harán de comer, en cuándo comerán o si acaso podrán comer; pensando en todo y en nada al mismo tiempo, que es lo que solemos hacer. Pues eso, llegar y "TOMA" besaco en tol morraco, así porque sí y sin más, porque besar mola y tendríamos que besarnos más. ¿Para cuándo el día del abrazo sudoroso? (que es el único dado de verdad), ¿para cuándo el beso con sabor a pica-pica, o a chicle de menta, o a agua de lluvia, a barro, a amistad? ¿Qué leches estamos haciendo que no los creamos ya? Pues eso, que me apetecía besar todo lo besable, a la gente en los morros, en las calvas, en las tochas y las gafas, qué más da. Besar la encimera, el cristal. Besar las baldosas de mi portal. Leches, besar, besar y besar.

Y este rapto de besuquería, os preguntaréis, que le ha dado al gran Cocoroto, ¿es habitual, o sino misterioso, es habitual o es cosa de un día? Es lo que es, y ya está. No preguntéis más. Besar o no besar, qué más da, pero menos uso del seso y más beso así, sin más. Good. De todos modos, cuando pienso en los besos siempre me acuerdo de una de las escritoras más maravillooooooooooooooooooooosas de todos los tiempos, Ernestina de Champourcin, which reminds me a qué he venido...



LECCIÓN 5 - HOY LEEMOS A ERNENTINA DE CHAMPOURCIN

("El beso")


Ernestina es una figura especial en nuestra literatura, una gran poeta y una luna aceituna con alma de brisa y de mar. Aunque encuadrada en la generación del 27, su aliento poético, me parece, va mucho de más allá hacia mucho más acá. Exiliada tras la guerra civil, Ernestina es una mujer del mundo que estuvo en constante uso y desuso de 6 idiomas. Escritora, traductora e intérprete, Ernestina era, sobre todo, un ser poético en un cuerpo de mujer. Su visión es a la vez profana y divina, espiritual y corporal. Bien es cierto que su poesía se va haciendo con el tiempo más meditativa, fluyendo su río discursivo hacia una mayor transcendencia, si es posible. Sin embargo, el poema que yo considero imprescindible se encuentra en su poemario titulado Cántico inútil, publicado en 1936. El poema, claro está, se titula "El beso", y dice así:

"El beso"

¡Tus labios en mis ojos!
Qué dulzura de estrellas alisa lentamente
mis párpados caídos...
Nada existe del mundo. Sólo siento tu boca
y el temblor de mi espíritu hecho carne de luz.

Sé cruel al besarme. Desgarra mis pupilas
y arranca de su sombra la lumbre de mi sueño.
Con ella te daré mi última mirada.

¡Abrásame los ojos! Que el peso de tus labios
despoje mi horizonte de lo que tú no has visto.
Quiero olvidarlo todo y anularme en la niebla
que ciñen tus caricias.
(Ernestina de Champourcin)



¿Acaso puede un poema ser más exquisítamente delicioso? ¿Puede ser a la vez muestra primordial de amor divino y carnal? En mi opinión todo esto es posible y para ejemplo claro de esto es lo que habéis leído. Uno, cuando va leyendo poemas, se va dando cuenta de que un número de versos siempre habían estado dentro de sí mismo sin saberlo, es como una "memoria del mundo" que había en lo particular, no sé si me explico. En mi caso, yo sé que soy los versos que dicen "Sé cruel al besarme. Desgarra mis pupilas/y arranca de su sombra la lumbre de mi sueño./Con ella te daré mi última mirada". Ya no es, como os decía, que esos versos estén en mí, no es fácil saber qué fue primero, acaso yo estoy en esos versos y no tengo realidad fuera de ellos. Pero da lo mismo..., todo sigue girando y cada vez me apetece más una cerveza. Hoy no voy a intentar explicar nada del poema, sería una tontería, lo "absoluto" no puede explicarse de forma "parcial" porque dejaría de ser absoluto, tan sólo abrid los ojos, y después el corazón, dejad que entren los besos profundos que desgarran lo falso para dejar salir a la luz la verdadera sombra de lo oculto. Y si tenéis que llorar, llorad, y si os apetece reir, reid...

Yo, como os decía, necesito ahora de priva, así que mientra me pimpo mi birra bien fría lo mismo pienso en vosotros, o lo mismo no pienso en nada.

Desde esa nada o ese algo os mandaré un beso enorme y pendenciero para que os haga compañía un poquito cada día hasta dentro de dos semanas.

miércoles, 10 de febrero de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 4



A las buenas naranjas de Valencia (o "torrenos" de Soria, como gustéis), cocorotónamos del mundo (UNITE!!!), here we go one more day con los mismos pelos en la calva y más tripa que rascar…

LECCIÓN 4 – HOY LEEMOS A SOPHIA DE MELLO BREYNER ANDRESEN
(“Exilio”)

Hoy quiero hablaros de una escritora que mola cantidad, Sophia de Mello Breyner Andersen. Sophia nació en Oporto en 1919 pero tenía ascendencia sueca (de ahí sus apellidos) pero mejor que seguir con datos biográficos, que os cuente ella algo…


“En mi infancia, antes de saber leer, ya me habían enseñado a aprenderme poemas de memoria. Tuve la suerte de conocer el poema antes de conocer la literatura. De hecho yo era tan niña que ni sabía que los poemas los escribían personas, más bien creía que eran consustanciales al universo, que eran la respiración de las cosas, el nombre de este mundo dicho por él mismo”

o

“Un poema fue siempre un círculo trazado alrededor de una cosa , un círculo donde el pájaro de lo real queda preso” .

Un personaje fascinante, ¿no os parece? Así que venga, si queréis saber más, pues ya sabéis, os lo buscáis vosotros mismos que para eso tenéis medios, leches, que hoy en día es fácil acceder a cualquier tipo de conocimiento (menos al que más importa, pero ese es otro tema). Todos sus poemas son deliciosos.

La poesía de Sophia es quintaesencialmente lírica, es poesía pura sin pulir pero totalmente pulida, es como si saliera del centro mismo del universo, del lugar eternamente estático del que procede todo movimiento. Es luz, así, en fogonazo, en to las tochas, de esa luz que te deja patas parriba y sin aliento. Así, lo que más me fascina de esta tía es cómo expresa lo que no dice, de qué manera ofrece ausencias en presencias evanescentes. No es tan importante lo que dice el poema, como lo que no dice…, y para muestra, hoy tenemos dos poemas por el precio de uno, que seguimos de rebajas. Ahí van, apretaros los machos que esto viene con turbulencias… (primero tenéis el original en portugués y luego la traducción al español):

“Exilio”

Espero tecendo os dias
Imagino e contemplo.

Num país sem flores onde o mar nao é mar
E enigma sao os navios,
Eu nao entendo o sentido das velas
Tenho fome e sede de horizontes frios.


Traducción:
Espero tejiendo los días
Imagino y contemplo.

En un país sin flores donde el mar no es mar
Y enigma son los barcos,
Yo no entiendo el sentido de las velas
Tengo hambre y sed de horizontes fríos.


El segundo poema no tiene título:

Terror de te amar num sítio tao frágil como o mundo.

Mal de te amar neste lugar de imperfeiçao
Onde tudo nos quebra e emudece
Onde tudo nos mente e nos separa.


Traducción:
Terror de amarte en un sitio tan frágil como el mundo.
Mal de amarte en este lugar de imperfección
Donde todo nos quiebra y enmudece
Donde todo nos miente y nos separa.


Ay, amigos, no sé cuál de los dos me parece mejor. El primero me gusta porque yo siempre he sentido en mi crasa calvorota lo mismo, ese “hambre y sed de horizontes fríos”. También es fascinante la imagen del telar a lo Penélope y que también me recuerda a las Moiras (Parcas o Nornas, como gustéis). Pero es que el segundo es… pura poesía, pura vida, verdadero amor. Cómo amarnos en algo tan frágil como el mundo, ¿verdad?, pero, after all, cómo NO amarnos en el mundo. Si no nos amamos en el aquí y ahora todo se nos va a la mierda. Y eso si que no…

Nada más por hoy, levantad las copas y brindad por el vacío con la mirada llena de vida.
Mañana, no lo tenemos seguro, será otro día, pero HOY, eso sí que es seguro, es el día.
Que sepáis que mientras os cuento esto, estoy rascándome el pandero (y me da un gustirrinín…), eso no sé si lo he dicho en bajo o lo he pensado en alto..., bah, tanto da. Ta pronto en Toronto.

miércoles, 27 de enero de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 3




A las buenas, poesigustadores, ¿de nuevo por esta página? Así me gusta a mí, que ya me toca las narices un puñao hablar pa nadie. Hoy, ya sabéis, nueva lección, nuevo poeta, nueva canción…


LECCIÓN 3 - HOY LEEMOS A JAVIER SALVAGO.
("Año nuevo")




Os presento a Javier Salvago, gran versificador dado a la hibridación genérica. La verdad es que yo os aconsejaría que leyeseis un poema suyo titulado “Ulises”, no lo reproduzco aquí porque es pelín largo, pero es la leche de bueno. Recreación del mito de Ulises en una sociedad moderna y despersonalizada, historia del rey que vuelve a su reino y su reino es una mierda pinchada en un palo, pero es que su viaje es otra boñiga infecta así que, hagas lo que hagas, como decía Larkin, todo es lo mismo, una gran cagada, period. Buscadlo por Internet, que seguro que está colgado en alguna parte. Este caballero nació en 1950 y es una de las figuras principales de la “poesía de la experiencia” y un estrecho colaborador de Jesús Quintero. Un tío peculiar, como muestra aquí un artículo cortito sobre el mismo http://www.abc.es/hemeroteca/historico-18-11-2002/sevilla/Sevilla/la-ultima-de--javier-salvago_136736.html.
Pues para que vayáis haciendo boca (que espero que os animéis y sigáis leyendo sus poemas), hoy he elegido “Año nuevo”, a ver qué os parece.


"Año nuevo"

Como las cosas no podían
ir a peor – escribió Kafka,
en su Diario – , mejoraron.

Como me gustaría, ante este negro
e inhóspito horizonte que se abre,
ante mí – como un año más,
o como un año menos – ,
poder decir lo mismo.

Pero siento
que no he tocado fondo,
que hay más miseria, más dolor, más tedio
más adelante, que las cosas
pueden empeorar.
Que lo peor, como quien dice,
aún está por llegar.

(Javier Salvago)

Y ya está. Se despachó a gusto el tipo este, ¿no? Fascinante. Brutal. Inmisericorde. Y qué puede decir ahora el Cocoroto, el poema se explica a sí mismo. Así que lo mejor es que me calle ya la boca para que volváis a leer el poema de nuevo, y luego a hacer algo productivo como sacaros pelotillas de la nariz o, mejor, sacárselas a algún colega que esté cerca.
Gulas o, como dicen en inglés, good luck.

miércoles, 13 de enero de 2010

LECCIÓN DE POESÍA NÚMERO 2



Qué pasa, brothers, aquí andamos de vuelta (de todo) para empezar el año con verso firme. ¿Me habíais echado de menos? (síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii) Lo cierto es que yo sí que me había echado de menos, que siempre es mejor que, por ejemplo, echarse de casa a uno mismo (eso sí que es una putada, porque a ver cómo entras después).

Vamos pues con la segunda lección de poesía, hoy toca…

LECCIÓN 2 - HOY LEEMOS A LUIS ALBERTO DE CUENCA.
("La malcasada")
Qué gran poeta, señor bendito, que poetazo es Luis Alberto de Cuenca. Luis Alberto de Cuenca (que no es ningún señor de Cuenca) nació en Madrid en 1950 y es una figura esencial en el desarrollo de la poesía española moderna.
Pues a ver cómo os lo explico..., este tío mola mogollón, yastá, lo cierto es que os aconsejaría que le hincaseis el diente a cualquiera de sus poemas, no tienen desperdicio y cuando lo tienen es un desperdicio la mar de gratificante. A mí, personalmente, me gustan todos: desde sus poemas más culturalistas hasta sus obras más urbanas, desde las más serias a las aparentemente humorísticas, desde sus descensos a los infiernos hasta sus subidas a los cielos más sublimes.
Poeta total, rapsoda de la vida, cronista de los oscuro carmesí.


Uno de los aspectos que me parecen más destacables de la poesía de de Cuenca es lo que denominaría su “vena narrativa”. No olvidemos que un poema puede anclarse en diversos géneros literarios aún siendo en sí mismo un género. Usualmente asociamos la poesía con el género lírico y esto, me temo, es una simplificación del hecho poético. Así, en el poema que os presento hoy, la narratividad está omnipresente (que no es lo mismo que “oh, ni presente”, es lo contrario). Me parece que tendemos, los humanos de los siglos xx y xxi a la narratividad, que tenemos el alma lírica un tanto atascada, y por ello las muestras culturales basadas en los recursos narrativos tienden a interesarnos más. También creo (qué leches, estoy seguro) que este poema os va a gustar a todos, así que, vayamos sin más dilación al turrón (aunque sigamos empachados tras las Navidades).
"La malcasada"
Me dices que Juan Luis no te comprende,
que sólo piensa en sus computadoras
y que no te hace caso por las noches.
Me dices que tus hijos no te sirven,
que sólo dan problemas, que se aburren
de todo y que estás harta de aguantarlos.
Me dices que tus padres están viejos,
que se han vuelto tacaños y egoístas
y ya no eres su reina como antes.
Me dices que has cumplido los cuarenta
y que no es fácil empezar de nuevo,
que los únicos hombres con que tratas
son colegas de Juan en IBM
y no te gustan los ejecutivos.
Y yo, ¿qué es lo que pinto en esta historia?
¿Qué quieres que haga yo? ¿Que mate a alguien?
¿Que dé un golpe de estado libertario?
Te quise como un loco. No lo niego.
Pero eso fue hace mucho, cuando el mundo
era una reluciente madrugada
que no quisiste compartir conmigo.
La nostalgia es un burdo pasatiempo.
Vuelve a ser la que fuiste. Ve a un gimnasio,
píntate más, alisa tus arrugas
y ponte ropa sexy, no seas tonta,
que a lo mejor Juan Luis vuelve a mimarte,
y tus hijos se van a un campamento,
y tus padres se mueren
.
(Luis Alberto de Cuenca)

Fijaos en el inicio del peazo de poema de esta semana. Tres versos, tres versos, tres versos y cascada. Es como si cogiera su metralleta poemática y fuera vaciando su maravillosa munición en nuestros corazones. Pasote de obra, ¿no? ¿Qué pensáis de la mujer del poema?, ¿y de Juan Luis?, ¿y, sobre todo, de la voz poética? Me encantaría oír vuestras opiniones, tomarme un chisme con todos vosotros y comentar..., y de paso poner verde al gran cucuto del Francisco ese de la Luna ajada de agosto, es pensar en él y se me revuelve hasta el la melena que no tengo...

Ay, colegas, es difícil no quedarse flipado al leer a de Cuenca, esta es tan sólo una pequeñísima muestra de su producción poética. No será este el único poema del autor que comparta con vosotros, pero al menos creo que he empezado por uno muy significativo. Para aquellos interesados en la procedencia, el poema se recoge en su poemario titulado El otro sueño (1987).

Nada más por hoy, venga, moved el culo ya y llenaros de vida hasta las trancas, hasta que no os quepa más en las axilas.

Nos vemos en dos semanas, hasta entonces, si cae un poema en vuestras manos haced lo que se os ponga entre oreja y oreja.
Paris is burning, y a mí me la pela, oye...


miércoles, 2 de diciembre de 2009

INTRODUCCIÓN AL CURSO: PALABRAS LIMINARES DESDE EL LIMBO COCOROTERO


Ha llegado la hora de dar presencia al Cocoroto, de darle voz, de dotarle de discurso para que siga dando clase ahora que, parece, no da clase (o casi). Así pues, emulando a otro de sus escritores favoritos, Francisco ha de estrenar (eso no es cierto, tío) nuevo heterónimo (¿lo qué?, será brasas este tío pedante con sus palabras "universitarias" y además, te repito que eso no es cierto, que no es nuevo, tío, que no es nuevo) para dar continuidad a una de sus pasiones constantes: la poesía. Más sobre la figura del heterónimo en el siguiente enlace (pero BEWARE de que el hiperenlace te saca de esta página así que ya sabes, después de hacer los deberes, de vuelta pa COCOROTOLANDIA): http://es.wikipedia.org/wiki/Heter%C3%B3nimo

No, amigos, no es este espacio el lugar que acogerá los poemas del Francisco, vamos ni de coña reproduciría yo los versos del "chispipiriqui" ese, ni aunque me colgaran del único pelo que atesoro de mi notoria calva (no lo veis porque me lo ahueco dentro del cerebro pa que esté más calentito). Vamos a dejar esto claro desde el principio, este sitio no es de Francisco (aunque nominalmente lo sea, el muy capullo se me adueña de la casa, se me come lo que pilla y se drinka lo que puede), este es MI sitio, y yo soy the Chosen One, el mítico, el adrenalítico, el oscuro y crepuscular, el infame y atroz, the one and only, el Profesor Cocoroto, sí, el mismo, el COCOROTUS MAXIMUS, profesor de poesía y analizador de versos varios. Aquí, amigos, nos vamos a olvidar de Francisco, no existe este tío, es una entelequia, un quialano enteorizado, en el mundo del Cocoroto ese "Fraciscus Vulgaris Cual Granus en el Anus" no es más que un sueño de un sueño, un breve figmento de la imaginación más fantasiosa. Welcome to my world, then, soy el Cocoroto y te vengo a contar cosas sobre poesía, sobre autores, sobre versos, sobre lo que sea. Yastá.
Abandonad cualquier esperanza de salir de aquí sanos e ilesos, porque os voy a cubrir de besos poéticos y emponzoñados versos directos al corazón. Get ready 4 the show.

Además, que sepáis, que esta sección cocorotil no tiene nada que ver con ese pseudoblog del copón titulado Luna de Agosto (en mi opinión una verdadera mierda pinchada en un palo afilado con algodón de azúcar, tanto asco me da, tanta vergüenza...), yo no me voy a alargar mucho. Poema, algo sobre el poeta, y el porqué. Después a beber birra, que pa eso es la vida, n'est-ce pas?, pues eso)

LECCIÓN 1 - HOY LEEMOS A ROGER WOLFE
("Algo de lo más extraño")

Y por dónde empezar, por dónde he de abrir hoy el libraco de poemas, pues por dónde me dé la real gana, que pa eso es mío, leñe, y tú ni me lo toques porque como me lo rompas te corro a boinazos desde aquí hasta..., hasta mu lejos, oye. Y lo voy a abrir por aquí mismo. Hoy un poema corto de uno de mis poetas favoritos, Roger Wolfe.

Pero antes una par de notas bibliográficas. Wolfe tiene nombre anglófono porque nació en Inglaterra. ¿Que por Qué? Pues porque le dio la real gana a sus padres de que viera la luz en Westerham, Kent, ahí, en tierras inglesas. Pero desde niño ha residido en España y su producción poética es, básicamente, en español. Y vaya si es buen poeta este Wolfe, de los que son capaces de volarte la tapa de los sesos a base del calibre que se gastan sus versos. Es un POETA con mayúsculas, que con cada palabras te clava un pedazo de realidad entre entraña y entraña, que te lleva a las zonas de profunda oscuridad para escupirte luz justo en to las tochas. Un pedazo de visionario vérsico este tipo, un verdadero animal de la escritura que te hace saber con cada poema que la poesía es Territorio Comanche y que si te adentras en el poema lo mismo te cae alguna hostia inesperada, por chulo, pero que sepas que ese pedazo de trompazo, alégrate amigo de haberlo recibido porque te va a dar tanto como te va a quitar. Yo sé que ese Francisco que se las da de poeta, no dejaba de hablar de Wolfe en sus clases de Literatura Inglesa y Norteamericana en la UVA y en la Uned, así como siempre que podía, y en esto tengo que estar de acuerdo con él, estamos ante una de las voces más poderosas de la poesía contemporánea en español. Y hoy, para aleccionaros en su verbo, comparto con vosotros el poema de la la semana. A ver qué os parece, se titula "Algo de lo más extraño" y dice así:



"Algo de lo más extraño"

Estábamos en la cocina.
Preparando la comida.
Se asomó por la ventana y dijo:
"Acabo de ver follar a dos palomas".
(Roger Wolfe)


Qué barbaridad. Qué pedazo de poemo, que no poema, es un poemo que vale un potosí. La pucha, qué preciosidad más infamante. Y es que en estos cuatro versos encontramos cualidades de la mejor literatura. Sutil a la vez que evidente, de andar por casa en zapatillas y de visión casi proverbial. El poema aparece en su poemario titulado Hablando de pintura con un ciego (1993), y es que los títulos de este hombre son la leche en vinagreta, de esos que te enganchan por las solapas y te zarandean hasta que te dejan tan tonto que pareces listo.

Vamos, una pasada.
Y a hora el porqué de haber elegido a Roger Wolfe como primer poeta para abrir esta sección. Pues bien fácil, colegas, porque el tipo este tan maravilloso ha publicado recientemente sus obras completas y ya me he agenciado con una copia para volver a leer lo que ya conocía y leer por primera vez lo que no.
El libro en cuestión cuesta 20 euros y aparece en la Editorial Alambique con el maravilloso título Noches de blanco papel (Poesía completa 1986-2001) aludiendo, obviamente, al archiconocido tema de los Moody Blues. Está claro que os lo recomiendo a todos para estas navidades (venga, comprad poesía, que es dinero invertido a plazo fijo y que renta mucho más que lo que dan los bancos...), de verdad que 20 euros es mucho menos de lo que ofrece por lo que el lector, con Wolfe, siempre gana. Este es mi ejemplar, ¿a qué esperas para tener el tuyo? Larga vida a Wolfe y a sus escritos.